
Son los apagones de noviembre,
los que me alcanzan
Cuarenta grados cargan el ambiente
y toda la furia
Desfilan bicicletas en océanos de asfalto
La inocencia cae por el desagae moral
Y el as bajo la manga es un cuatro de copas
Qué le vas a hacer? Hay que sobrevivir.
Luz que recorta sombras calavera,
se desesperan
Quiebra el silencio el llanto de una nena,
en el candelabro
Y en el cielo una tormenta amenaza con parlantes
Convirtiendo todo en espesa humedad
Calor y tercer mundo, apagón y cine mudo
Un grito en la noche y su crudo parpadear
Son los apagones de noviembre,
los que me alcanzan